RÁPIDA Y MORTAL (The Quick and The Dead, USA 1995)Director: Sam Raimi
Guión: Simon Moore
Reparto: Sharon Stone, Gene Hackman, Russell Crowe, Leonardo DiCaprio, Lance Henriksen, Keith David, Tobin Bell, Pat Hingle, Gary Sinise
Duración: 107'
Cuando el western, después del resurgimiento de los primeros 90s, parecía otra vez entrar en coma, un
Sam Raimi post Evil Dead y pre Spiderman, se sacó de la manga
Rápida y Mortal, un homenaje al
spaghetti-western con un reparto realmente estelar.
En
Rápida y Mortal nos encontramos con que
las ganas de venganza de una mujer la llevan a un pequeño pueblo fronterizo donde se va a celebrar un
campeonato de duelos a pistola. Durante la celebración del torneo vamos conociendo más datos sobre quien es y que busca la misteriosa mujer además de a una serie de interesantes personajes entre los que destacan
John Herodes, el amo y señor del pueblo y uno de los pistoleros más rápidos del oeste, el predicador (y ex-compañero de andanzas de Herodes)
Cort y
El Chico, fanfarrón hijo no reconocido de Herodes.
Todo en esta película recuerda al spaghetti-western (tanto al bueno como al malo, que también lo hubo): la música de
Alan Silvestri, los zooms imposibles sobre los rostros de los duelistas, la suciedad (física y mental) de los personajes, el cementerio o una excusa argumental muy similar a la de
Hasta que Llego su Hora, el gran clásico de
Sergio Leone. Raimi demuestra su amor por el género y consigue una película francamente disfrutable.
En el apartado actoral,
Sharon Stone, protagonista absoluta de la peli, está solamente correcta (ese mismo año lo haría mucho mejor, nominación al Oscar incluida, en
Casino) pero teniendo al lado a tres de los mejores actores del mundo como
Gene Hackman,
Russell Crowe (en su primera aparición en Hollywood) y
Leo DiCaprio, la cosa queda bastante compensada. Además los secundarios de lujo como
Keith David o el recientemente fallecido
Pat Hingle aportan su buen hacer y suben la nota de la película.
Si hay que destacar algún punto negativo de
Rápida y Mortal además de lo soso de la actuación de su protagonista es que el pirotécnico final desvirtua bastante el homenaje al spaghetti que se venía desarrollando los 100 minutos anteriores. De todas formas una peli muy disfrutable para cualquier amante del western, del cine de Sam Raimi y de las cintas repletas de caras conocidas.
Nota: 7/10